Las semillas


Infantil
Las semillas, ese divino tesoro, que no tendría que estar en manos de ninguna empresa y que deberían ser como el pan, de dominio público. Base de la economía agraria de un país y tan necesarias para el desarrollo de cualquier comunidad.
Cualquier amante de la huerta, de las plantas o de la biodiversidad en general, nos gusta recoger y conservar nuestras propias semillas. Anuales, Bienales o Vivaces. En estos tres grandes grupos podemos englobar nuestras semillas.
Las primeras germinan, crecen y florecen en el mismo año, como es el caso de la lechuga, por poner un ejemplo, y es que en este grupo nos encontramos la mayor parte de las hortalizas que no llevan bien las temperaturas frías.
En el segundo grupo nos encontramos plantas un poco más resistes, o por lo menos en algún momento de su existencia desarrollan una cierta resistencia a las bajas temperaturas y por lo tanto necesitan de un ciclo más largo para llegar a dar fruto. en este grupo nos encontramos por ejemplo con zanahorias o cebollas.
Y por último están las vivaces, aquí nos encontramos plantas que viven varios años, adaptando sus condiciones de supervivencia a las variaciones estacionales. Un claro ejemplo son los árboles de hoja caduca, a los que les cae la hoja para pasar en un estadio de letargo la estación invernal o algunas plantas que pierden la parte aérea para conservar sólo el bulbo o rizoma, esperando pacientemente a que las condiciones de temperatura sean las más adecuadas para regenerar sus hojas.
Conservarlas en un lugar fresco, seco y oscuro es importante si queremos que no pierdan su poder germinativo. Pero tendremos que estudiar y averiguar cuales podemos guardar durante años o cuales tenemos que sembrar temporada tras temporada para seguir recolectando porque si no perderán su energía, por decirlo así, y no germinarán o no lo harán con el vigor que queremos.
En la naturaleza nos encontramos con semillas que pueden esperar años a que las condiciones climáticas sean las adecuadas, otras aguantan temperaturas extremas y períodos largos de sequía hasta que llegan las condiciones propicias para germinar con esplendor y cambiar así un tono ocre y desértico en una pradera verde y llena de vida.
Actividad: Hacer un semillero con las semillas que tengamos usando botes de plástico.

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